
Sencillamente fantástica. Así es Duro de matar 4.0 la nueva película que trae de regreso a nuestro querido amigo John McClane, tal vez uno de los personajes del cine más aporreados y lastimados de la historia.
El capítulo más reciente de la serie trata sobre un planeado ataque ciber-terrorista en Estados Unidos, donde el personaje de Bruce Willis se ve envuelto, sin querelo una vez más, en un lío de proporciones cuando es asignado a una simple misión: ir a buscar a un hacker de computadoras (Justin Long) y llevarlo hasta la base de operaciones del FBI. Sin embargo, cuando llega al departamento del joven, se encuentra con un feroz ataque con miles de balas por todos lados para intentar asesinar al joven. De allí en adelante, la vida de Mclane otra vez se transforma en el infierno en la tierra.

El malo de turno se llama Gabriel(Timothy Olyphant), y es un ex agente de gobierno que se ha desilusionado y molestado ante la política de la actual administración y ha decidido empezar su propio movimiento revolucionario. Gabriel ha reclutado a un grupo de experimentados hackers de computadoras, y ha desarrollado un plan para atacar la red de comunicaciones del país con la intención de llevar el caos a los Estados Unidos y el resto del mundo. En fin, la trama es más o menos sencilla. No pretende ningún tipo de reflexión frente a la vida, ni enviar un mensaje de esperanza ni menos conmovernos hasta las lágrimas. Es entretención pura, cine gringo comercial del bueno, de aquel que desprecian los intelectualoides que esperan siempre que el cine sea una ventana de expresiones artísticas donde lo más importante es el guión y las actuaciones. Sin embargo, hay que recordar que hay una gran masa de gente que busca en el cine una escapatoria al stress, ir a reirse un rato o poder identificarse con personajes como Mclane que pude sobrevivir al enfrentamiento con un jet de combate de última generación mientras maneja un camión (cosa que en la realidad ninguno de nosotros podría hacer).

Los efectos visuales son increíbles, las secuencias de acción, el montaje, y una vez más, el sentido del humor, hacen de Duro de Matar 4.o una de las grandes películas del invierno que está terminando.
Si tuviera que buscar lo malo, tal vez que en términos de historia, es inferior respecto de la tercera parte, aquella donde Jeremy Irons jugaba a "Simón manda" con nuestro héroe y con Samuel L. Jackson. Esta historia es infinitamente menos complaja. Lo otro que no me gustó, es que los malos de esta película, son demasiado duros, es decir, inverosímilmente duros de matar. De hecho me quedé esperando al final que se explicara que alguno de estos personajes ingería algún tipo de droga o tenía implantes cibernéticos o que se yo, porque si un ser humano es capaz de caer desde un helicóptero a 15 metros de altura sobre el pavimento y parase como si nada, mejor reclutarlo para las olimpíadas; menos mal que el título de la película hace referncia al protagonista y no a sus enemigos.
FICHA TÉCNICA:
Titulo original:
Live Free or Die Hard
Director:
Len Wiseman.
Elenco:
Bruce Willis, Justin Long, Maggie Q, Timothy Olyphant, Jonathan Sadowski.
Censura:
Mayores de 14 años.
Duración:
130 minutos.
Página oficial: (en español)
http://www.durodematar4.com/
En inglés:
http://www.livefreeordiehard.com/
Año de filmación :
2007